TOC AL MAR – Begur

El Restaurante Toc al Mar lo podemos definir como un chiringuito de calidad gastronomica. Se puede ir por la mañana a tomar el aperitivo con una cerveza, a la hora de comer para tomar un excelente arroz, por la noche para cenar un pez salvaje a la brasa o, incluso, por la noche a tomar una copa junto al mar. El lugar es perfecto y encantador, con una terraza a pie de arena con vistas a la playa y al mar.

El Restaurante se ubica en una de las calas más emblemáticas de la Costa Brava, la cala de Aiguablava en Begur. Está abierto desde el 2011, desde marzo a noviembre, y en este tiempo se ha convirtiendo en un lugar de referencia y de visita imprescindible si estás por la zona.

Toc al Mar Begur Aiguablava

Está dirigido por Santi Colominas y por Sandra Baliarda con la ayuda de Ruel Rodeles a los fogones, un equipo de trabajo que ha colocado el restaurante en boca de todos los veraneantes y vecinos de los pueblos cercanos en el tiempo que lleva abierto. Intentaré explicar el porqué.

Fui a comer el día 15 de agosto. Probablemente el peor día del año para probar un restaurante de verano de este tipo. Por supuesto, con reserva. Si no quieres tener una sorpresa negativa es mejor reservar. De todos modos el lugar tiene capacidad para atender muchos clientes sin que se resienta el servicio y si vas sin reserva puedes tener suerte y te pueden colocar.

El día 15 de agosto la playa de Aiguablava estaba a rebosar. Antes de comer intenté bañarme y era casi imposible llegar al agua. No había hueco ni para dejar la toalla. Realmente la situación tenía un punto estresante. Puedo decir que la playa es bellísima porque he estado otras veces, pero ese día no presentaba su mejor aspecto, estaba forrada de toallas extendidas y de sombrillas, de manera que tenías que intuir que la arena se encontraba debajo de este manto. La palabra masificada tomaba todo el sentido.

Teníamos mesa para dos y nos presentamos tres. Nos hicieron esperar diez minutos para poder tener una mesa más grande, pero pudimos comer. En el personal se notaba el estrés de tener el restaurante a tope, pero nos atendieron con mucha rapidez y sin largas esperas. Cabe decir que los platos fueron llegando sin demoras y sin que se notara la gran cantidad de clientes. La cocina no estaba colapsada y los pedidos llegaban a la mesa con puntualidad.

De esta manera empezó a llegar nuestro pedido. Para empezar unas ortigas de mar, unas sardinas a la brasa de encina y unos mejillones al horno de leña. Todo delicioso. Remarcar el sabor que deja la leña a la cocción de los mejillones y de las sardinas.

Toc al Mar Ortgues de Mar Aiguablava Begur
Toc al Mar Musclos Begur Aiguablava
Toc al Mar Sardines a la brasa

Continuamos con un arroz oscuro del Empordà. Es un arroz de mar y montaña típico de la zona, con costilla de cerdo, sepia, mejillones, etc. recién hecho en el horno de leña. Un muy buen arroz que devoramos comiendo de la misma cazuela. Cocción perfecta, sabor fantástico, con un maridaje excelente y refrescado por la brasa de mar.

Toc al Mar Arròs de l'Emporda Begur Aiguablava

Para terminar nos trajeron la bandeja de peces salvajes para poder seleccionar uno, y escogí un mero. Nos hicieron a la brasa con el resultado de la foto y con un sabor que hacía bueno el refrán castellano “de la mar el mero y de la tierra el carnero”, o es el “cordero” ?. La presentación sin muchas florituras, alguna patata más de guarnición no hubiera estado mal.

Toc al Mar Mero a la brasa Begur Aiguablava

El Restaurante no es barato. La comida que os he descrito costó 200 euros. Pero es un precio razonable por el producto que sirven. Sólo hay que ir a comprar gambas de Palamós o un pez salvaje en el mercado para ver que el precio no es abusivo, sino ajustado al producto que te sirven. No me gustó la carta de vinos. No por las entradas, sino porque encontré los precios abusivos, cargando en más del 100% las botellas respecto de los precios de tienda. Acompañamos la comida con un vino blanco del Empordà embotellado para el Restaurante.

El Toc al Mar es un restaurante de cocina sencilla, sin adornos, ni florituras. Todo cocido a la brasa o al horno de leña de encina, con productos frescos y de proximidad, que te aseguran el éxito entre comensales entendidos. Quiero remarcar que esta sencillez en la elaboración de los productos no es sinónimo de cocina fácil y poco complicada. Para darse cuenta de la maestría necesaria para hacer un buen pescado a la brasa sólo hace falta intentarlo. En la gran mayoría de barbacoeros del domingo nos saldrá un buñuelo, el pescado se romperá y se deshará, y hay muchas posibilidades de que se queme o de servrilo crudo. Siempre he admirado a los cocineros que tratan bien los productos hechos a la brasa porque requiere de técnicas mucho más complejas de lo que parece.

Si está por la zona no dude en visitar el Toc al Mar, pero si podeis, os recomiendo un día entre semana y evitando los meses de verano de temporada mas alta. Algo más, por la noche no hacen arroces, por lo tanto si desea probar una de estas maravillas se ha de ir a almorzar. Esto tiene una ventaja, no encontrará nunca un guiri por la noche comiendo la “paella”. En definitiva, un lugar para disfrutar de un CHIRINGUITO en mayúsculas y de calidad, en una terraza fantástica, con unas vistas de anuncio de cerveza y en un ambiente muy relajado.