TICKETS – Barcelona

Este mes de noviembre he estado en TICKETS. Es un restaurante que he visitado cinco o seis veces y nunca me ha decepcionado. En todas las ocasiones he salido satisfecho y con la sensación de que realizan un esfuerzo para renovar la oferta de manera constante, sin que baje la calidad de las creaciones. En esta ocasión, sin embargo, el precio fue superior al presupuesto que tenía. Hay que decir que no me corte, de hecho probé casi toda la carta, esto es refleja en la cuenta. No obstante, debo decir, que no tuve la sensación de pagar un precio injusto.

Restaurante Tickets es un proyecto de Albert Adrià abierto el 2011. Se puede definir como un gastrobar y está dedicado a la tapa contemporánea muy bien elaborada. El espacio del restaurante es alegre y distendido con una decoración farandulera. Siempre está lleno y es muy complicado obtener reserva.

Para comer en Tickets se puede ocupar un lugar en las mesas de la sala o, en caso de ser pocos, está bien sentarse en la barra, donde puedes ver el baile de los cocineros preparando las tapas. Esta vez nos decidimos por esta opción. La carta no es larga pero es abrumadora, todo lo que ofrecen te parece increíble y no sabes que elegir. Cuando estás en esa indecisión se acerca alguno de los camareros y te ofrece ayuda con una selección de tapas que escogerán ellos mismos, es una oferta salvadora. Siempre he optado por esta opción, me he puesto en sus manos y nunca me han decepcionado.

Tickets Bar Barcelona
Para beber pedimos dos cañas para apaciguar las ganas de beber iniciales, y luego un vino blanco recomendado por el sumiller, un Goliardo A Telleria de DO Rías Baixas. Es un vino blanco elaborado con Albariño que procede de viñas viejas situadas junto al mar que confieren al vino un carácter salino. La fermentación alcohólica se hace en barricas usadas de 750 litros y una vez finalizada se embotella y se sumerge en el mar a 30 metros de profundidad donde se realiza la crianza durante tres meses. Sólo se embotellan 900 botellas. Es un vino voluminoso en boca, untuoso, graso y con buena acidez. En probarlo denotas la mineralidad y un punto de salinidad agradable. El vino es más especial para su elaboración que por cata, el precio es desmedido en relación a su calidad. En el restaurante 55 euros. El espectáculo comenzó con las aceitunas del tickets, una de las tapas clásicas, un estallido de oliva en la boca; el bocadillo fino de jamón, panceta y pimiento rojo, una curiosidad deliciosa; la ventresca de atún confitada con grasa de jamón acompañada de una cereza rellena de humo, sorprendente; y la gamba cruda marinada con sal helada, una delicatesen.
Tickets Adria Michelin Olives Albert
Tickets Adria Michelin Detal Oliva Albert
Tickets Adria Michelin Entrepa de penil
Tickets Adria Michelin Ventresca de tonyina
Tickets Adria Michelin Gambes
Tickets Adria Michelin Tonyina
Tickets Adrià Michelin Detall de la carn de wayu
Tickets Adrià Michelinaltra forma de menjar anguila
A continuación tres bocados más: el milhojas de tartar de atún con alga nori y wasabi; el cubo de patata con tartar de carne de Wagyu; y el nigiri de berenjena al carbón sobre un pan crujiente. Se trata de tres mordiscos con mucha influencia de la cocina japonesa pero con sabores muy potentes. Proseguimos con la navaja con “aji amarillo” (pimiento que proviene del Perú), la salsa era increíble y combinaba perfecto con el sabor y la textura de la navaja cruda; la pequeña baguette envuelta de carne gallega cruda; y el mini airbag con espuma de queso manchego y caviar de aceite de avellana. Sin descanso y a un ritmo perfecto llegaron el mil hojas de alga codium y erizo de mar, la mejor degustacion de la noche; y el paisaje nórdico que es una base con solomillo de ternera marinada con crema de queso y polvo de vinagre, también excelente.
Tickets Adrià Michelin la seva navalla
Tickets Adrià Michelin Tapes de pernil i parmesà
Tickets Adrià Michelin mil fulls
Tickets Adrià Michelin Carn amb pols de vinagre
Pronto nos sirvieron la ostra Amelie, explicaron que esta criada especialmente para el restaurante, en aguas extremadamente frías para hacer que la cáscara no crezca y para que sean más carnosas, lo cierto es que lo son; y la tapa de anguila al carbón con yuzu sobre una base de crujiente de pan. Después nos trajeron las tres tapas más flojas de toda la cena, muy prescindibles: la esponja de azafrán con zumo de salmonete, un plato llano sin texturas y más bien insípido; un suquet de alcachofa con muy poca sorpresa; y los mejillones con espuma de mantequilla café Paris, una combinación mal equilibrada.
Tickets Adrià Michelin Ostra especial de la casa
Tickets Adrià Michelin Anguila fumada
Tickets Adrià Michelin Esponja
Tickets Adrià Michelin Suquet de carxofa
Tickets Adrià Michelin Musclos arrebossats
Por suerte la comida no terminó en este punto y el festival continuó. Nos sirvieron la espardeña con sobrasada y su piel frita, una combinación acertada y equilibrada; el pulpo crujiente con mayonesa de kimchi (preparación fermentada de origen coreano) y pepino del Tickets, este es otro clásico muy exitoso; las albóndigas de habitas y butifarra blanca con consomé de jamón, otro plato valiente y recomendable; el taco crujiente de cochinillo con mayonesa de hoisin (salsa de origen chino); y para finalizar el cangrejo real con espuma de mantequilla y ñoras. Aquí finalizaron los platos salados y nos dispusimos a tomar los postres.
Tickets Adrià Michelin Espardenyes
Tickets Adrià Michelin Pop
Tickets Adrià Michelin Favetes
Tickets Adrià Michelin Garrí
Tickets Adria Michelin El Cangrejo Real
Para el postre nos cambiaron de lugar para sentarnos en la barra del antiguo 41º ahora redecorado de manera divertida, con colores alegres y con los techo simulando un emparrado de fresas. Es la sala de los dulces. Aquí nos sirvieron cinco postres, todos ellos magníficos. Para empezar un clásico, la rosa de ámbar que te la dan al entrar, una especie de bombón de lichi y frambuesa presentado entre los pétalos de una rosa natural que te cambia el sabor y te introduce en el mundo dulce. Después nos sirvieron el “esential” un coulant lactic increible; la mini calabaza; el cheescake; y un pastel de chocolate. Todos estaban exquisitos pero quiero destacar y recomendar la mini calabaza, por ser un postre diferente y refrescante, y todavía mejor el pastel de queso que me hizo llorar, imprescindible. Tras los cafés un bombon de menta para marchar con muy buen sabor de boca.
Tickets Adria Michelin Detalle de la sala de postres
Tickets Adrià Michelin Tartita
Tickets Adrià Michelin Calabaza de postre
Tickets Adrià Michelin Torta del Casar
Tickets Adrià Michelin Postre de xocolata
Después de cuatro horas en el restaurante y de servirnos 28 elaboraciones sin esperas entre plato y plato llegó la hora de pagar la cuenta (370 euros para dos personas) y el espectáculo finalizó. Si decides visitarlo tres recomendaciones: dejate llevar y elige la degustación que te preparan pero no dudes en pedir la carta para elegir aquello que te llame la atención; tal y como he señalado en el menú de otoño hay dos o tres platos que, a mi criterio, son prescindibles; y finalmente vigilar la bebida que te recomiendan, en mi experiencia no fue acertada, me dieron un vino sobrevalorado y sin marcar la diferencia respecto de otros en la carta mucho más económicos. Si eres de Barcelona y te gusta la gastrónoma se debe visitar el Tickets en alguna ocasión y si vienes de fuera y surge la oportunidad no dejes de hacerlo. Es uno de los restaurantes de referencia de la ciudad. Si tienes suerte de encontrar mesa: relajate, dejate llevar y disfruta de este lugar poco convencional, creado y pensado con acierto para que los clientes pasen un buen rato. 28-11-2017