SUCULENT – Barcelona

El Restaurante Suculent abrió en 2012 en un local ubicado en la Rambla de Raval de Barcelona. Es un lugar de éxito que se puede ir a pasar un buen rato para comer platos que no te dejarán indiferente. En la cocina encontramos al chef Toni Romero, cocinero de Nules (Castellón) y que tiene un muy buen currículum. Ha trabajado con los más grandes: el Bulli, el Arzak y en el Akelarre.

En este Restaurante, el chef, ha definido una cocina propia donde se introducen productos populares como las crestas, el tuétano o los cerebros; se renuevan platos de la cocina tradicional; o se combinan productos en creaciones más arriesgadas como las anchoas con leche de almendra, el calamar con foie o los puerros con stracciatella.

La reserva la realicé el mismo día que visitarlo, sin tropiezos. No parece que haya mucho problema para poder ir entre semana. Para poder comer en fin de semana la reserva debería realizar con una semana de antelación, como mínimo.

Para comer puedes escoger entre ir a una de las mesas o quedarte en la barra. En las tablas tienes que tomar uno de los tres menús que tienen preparados, de más corto a más largo, en función del apetito que lleves. Los precios de los menús son de 48 euros, 68 euros y 80 euros, en este último tienes 16 pasos. Si optas por la barra puedes elegir el que más te apetezca de la carta. No acabo de entender porque no te ofrecen la carta si sus en una mesa …? Tampoco nos pusimos beligerantes porque ya teníamos idea de tomar un menú de degustación.

Sucuent Barcelona Entrada Restaurant
Nos sentamos en una de las mesas del comedor dentro del todo, al lado de la cocina. Para mi gusto las tablas son un punto pequeñas para meter cuatro comensales cómodamente y más si los que se sientan son tamaño XXL. También falta un poco de espacio entre mesa y mesa. En el comedor le falta un poco de amplitud pero, vale decir, que es una sala con cierto encanto y bien decorada. Veo palabra difícil que, con un espacio como este, le otorguen la estrella Michelin, pero pienso que el restaurante no tiene esta ambición. Esta modestia combinada con una gran cocina es donde radica su encanto. He visitado el restaurante en tres ocasiones y en las tres he tomado lo que para mí es un plato estrella, un clásico del restaurante y una idea brillante. El steak tartar con tuétano. Espectacular! Supongo que también tienen claro que es una de sus creaciones especiales y por eso estaba en los tres menús de degustación. Aparte de este plato es imprescindible probar la cigala con cerebro de conejo, la ostra en el brasa con tocino, la anguila, la cresta de gallo, el ceviche de gambas o el calamar con foie. Como se puede apreciar la propuesta es bastante atractiva. Para poder probarlo todo mi recomendación es ir con hambre y tomar el más largo, así el recorrido gastronómico es muy completo. Prácticamente se prueban todas las creaciones del chef, los más clásicos y los platos de temporada.

Para beber escogimos el CRU de picapoll negro 100%. Un vino de las bodegas Portal del Priorat de Alfred Arribas embotellado para el restaurante. El escogimos porque nos lo recomendó el camarero después de haber intentado escoger un par de reseñas de la carta de vinos que no tenían. Quizás han de irse de vacaciones y estaban vaciando la bodega. !!! Fue un poco extraño. De todas formas el vino que nos llevaron se mostró sencillo, suave y fresco pero con personalidad, perfecto para maridar con el menú.

Suculent Barcelona Vi de la Casa Cru Picapoll

El menú se inicia con un cóctel de bienvenida que consistía en un licor de naranja. Seguidamente llevaron los tres aperitivos. El gelée de naranja con aceitunas, el boquerón marinado y la croqueta de bogavante, sepia y gamba. Una buena entrada para ir terminando las cervezas, degustar el licor y degustar el vino que escogimos.

Suculent Barcelona Entrants
Suculent Barcelona Croquetes

Siguiendo un buen ritmo nos llevaron dos entrantes. El ceviche de gamba roja, abogado y maíz. Tengo que decir que entre mis platos favoritos no se encuentran los ceviches pero en esta ocasión la cata era fresco y estructurado, y la acidez no mataba el sabor de la gamba. Un buen plato de verano. Después la sardina ahumada con «ajoblanco« Una combinación valiente pero con un resultado, especial, equilibrado y refrescante

Suculent Barcelona Cebiche
Suculent Barcelona Sardina Fumada

Continuamos con los tres platos principales. En primer lugar el steak tartar. Sólo para probarlo ya vale la pena visitar el restaurante. Una carne cruda bien condimentada y un punto picante, amorosida por la grasa del muelle a la brasa. Realmente delicioso.

Suculent Barcelona Steak Tartar

Seguidamente la manada con mantequilla negro acompañada de un puré cítrico para continuar con la costilla de cerdo ibérico hecha a baja temperatura con un zumo thai y coco tierno en unas proporciones perfectas para no derrochar la costilla. Son dos platos clásicos del suculento que nos obligaron a hacer uso del pan para evitar que a cocina tuvieran trabajo para limpiarlos.

Suculent Barcelona Rajada
Suculent Barcelona Costella Porc

Para postre nos llevaron unas cerezas con chinchon y un pastel de chocolate, avellanas y mandarina. Estos postres cerraban con acierto un menú bien diseñado, ordenado y suficiente, con lo que no quedamos con nada de hambre a pesar de ser el más corto ..

Suculent Barcelona Cireres amb chinchon
Suculent Barcelona Postres

En conclusión, un restaurante muy recomendable. Es cierto que le falta un punto de comodidad pero, este defecto, se ve recompensado con una oferta gastronómica de alta cocina y de calidad, con propuestas valientes y recuperación de productos que no se suelen ver en las cartas. Una cocina con buenos productos, sin artificios, ni sin abusar de las técnicas de vanguardia, de precio razonable, y que te hace disfrutar de una buena comida y de un buen rato.